Lo que vemos en el vídeo es una de las imágenes más bellas que hemos podido observar a través de Hubble. Se trata de la etapa final del nacimiento de una estrella llamada S106 IR, la explosión violenta de una masa hasta 15 veces más grande que la de nuestro Sol. Un cuerpo asombroso que se encuentra a unos 2 mil años luz de distancia en la constelación Cygnus.

La masa que vemos está formada por una nube de gas y polvo, una estrella a punto de comenzar su madurez, momento en el que pasará a iluminar de manera constante de la misma forma que lo hace nuestro Sol.

Poco antes de que comience este proceso, la NASA nos indica que la estrella liberará un torrente de radiación ultravioleta que llevará un proceso de calentamiento en las nubes circundantes a temperaturas superiores a los 18 mil grados Fahrenheit. Este proceso hace que el gas de hidrógeno se ilumine en azul.

La mayoría de estrellas jóvenes de tamaños similares llevan a cabo una explosión de energía y polvo creando gigantescas alas de mariposa como las que podemos ver en las imágenes. Más tarde, aproximadamente en un millón de años, el objeto pondrá fin a esta etapa de fuerza pasando a convertirse en una estrella gigante.

Con todo, el final de la vida de esta poderosa estrella será aún más violento de lo que vemos en las imágenes. La última etapa dará lugar a una explosión y a la llegada de una supernova que brillará en toda la galaxia.

Lo que vemos sobre las imágenes es una prodigiosa secuencia en zoom sobre las estrellas de la Vía Láctea. Un acercamiento en la región de la constelación de Sagitario captada por los astrónomos donde se observa por primera vez cómo se acerca una nube de gas al agujero negro que se encuentra en el centro de la Vía Láctea. Un objeto que será “engullido” sin remedio en el año 2013 por el agujero negro supermasivo.

Ocurre sobre el segundo 43, en el momento en el que la cámara pasa a infrarrojos y se marca en recuadro. En ese momento observamos como la nube de gas se dirige en dirección a la órbita del agujero negro. El final del vídeo nos muestra cómo ese movimiento se dirige cada vez más rápido.

Se trata de un hecho histórico ya que jamás se había captado el momento del “viaje sin retorno” de una nube así. La nube de gas observada es hasta tres veces mayor que el tamaño de la Tierra y ha sido vista por el equipo de astrónomos encabezados por Reinhard Genzel del MPE.

Cuentan los astrónomos que la velocidad del objeto en los últimos siete años se ha multiplicado llegando a más de 8 millones de km/h. El objeto se ha podido observar a través del Very Large Telescope de la ESO en Chile.

Para que nos hagamos una idea del futuro irremediable del objeto cuando lleguemos a ese 2013. El cuerpo pasará por el agujero negro a una distancia de 40 mil millones de kilómetros, a más de 35 horas/luz, lo que en nuestro planeta significaría algo más que “lejos”, en astronomía significará “cerca”. En ese momento, la presión ejercida por el agujero supermasivo sobre el cuerpo lo comprimirá a la vez que lo alejará de su propia órbita acercándolo irremediablemente a su fin.

La robótica es una de las ramas de la ingeniería que siempre me ha parecido fascinante. La introducción de los robots en la industria, la cirugía o en la exploración espacial, nos ha permitido mejorar en el desempeño de nuestras tareas o, incluso, llegar a sitios a los que no podría llegar un ser humano (como los robots que accedieron a la central de Fukishima a medir la radiación). En situaciones de emergencia, los robots han demostrado ser de gran ayuda para acceder a lugares complicados y, pensando en mejorar el desempeño de estos asistentes, la Universidad de Osaka ha diseñado un robot de 6 patas y de forma arácnida tan versátil que podría ser utilizado en rescates o para acceder a lugares complicados, el robot Asterisk.

Con un diseño inspirado en los insectos y arácnidos, este robot de seis patas es capaz de utilizar dos de las patas a modo de brazos y capturar objetos para transportarlos en su espalda.

Realizamos el diseño basándonos en los animales. Hemos realizado este robot basándonos en el principio que dos pares de tres piernas nos ofrecen total estabilidad. Una de las características del movimiento de este robot, al igual que pasa al andar, es que sus patas son capaces de manejar diferencias de peso entre ellas. Además, es capaz de pasar por sitios estrechos o muy bajos, dado que puede agacharse

Asterisk ha sido desarrollado específicamente para la búsqueda y el rescate; este robot ha sido implementado para funcionar sin que importe que tiene dos caras. ¿Dos caras? Pues sí, el robot es capaz de funcionar de un lado como del revés, simplemente, las patas se plegarán hacia un lado o hacia otro y, gracias a ello, será capaz de levantarse para volver a andar (por tanto, no hay problema si subiendo por un terreno complicado se cae y termina patas arriba, será capaz de volverse a levantar). Las patas del robot pueden terminarse en unas ruedas y hacer que el robot pueda extender sus patas, alinearlas y reducir su altura al máximo para, así, poder pasar por un lugar muy estrecho.

Según el profesor Arai, responsable del proyecto, este robot podría ser de gran ayuda en catástrofes como el terremoto acontecido en Japón, puesto que equipado con una cámara podría ser utilizado para buscar supervivientes en los escombros de un edificio. Además, podría ser utilizado en la desactivación de explosivos, dado que añadiendo sensores a sus patas y funcionar éstas, bajo demanda, como brazos, se podrían realizar movimientos muy precisos a la hora de capturar objetos.

Aunque no los hemos instalado en este prototipo, el robot podría dotarse de sensores táctiles que permitan agarrar objetos de manera más precisa

De hecho, Asterisk es tan versátil que es capaz de escalar por una valla metálica o ser descolgado con una cuerda, aterrizar en el suelo de cualquier manera y ponerse de pie para comenzar su misión.

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Alguna que otra vez hemos hablado de algunas técnicas de fabricación de circuitos electrónicos que apuestan por la impresión de éstos como si de tinta se tratase e imprimiésemos un documento sobre un trozo de papel, con la salvedad que en vez de usar un papel se utiliza un sustrato flexible como el plástico. Este nuevo proceso de fabricación abre las puertas a una nueva generación de dispositivos electrónicos que pueden enrollarse, doblarse o estirarse y adaptarse a cualquier tipo de superficie, permitiéndonos obtener sensores que se puedan introducir en una grieta encontrada en un pilar de hormigón, sobre un apósito de una herida o sobre el precinto de garantía de un envase.

Lógicamente, la clave para la explosión de esta nueva forma de fabricar circuitos integrados pasa por la obtención de un proceso de fabricación de bajo coste que permita obtener unidades de manera masiva a un precio razonable. Un grupo de investigación del Departamento de Energía de Estados Unidos, concretamente del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley, ha desarrollado una nueva técnica para desarrollar circuitos flexibles y elásticos a bajo coste mediante la utilización de nanotubos de carbono para la fabricación de transistores.

Para comprobar que los circuitos funcionaban, los investigadores decidieron desarrollar una piel artificial, basada en estos dispositivos, que era capaz de detectar y responder al tacto.

Con esta tecnología hemos sido capaces de producir una matriz activa de transistores que son elásticos, planos y mecánicamente flexibles gracias a una pared uniforme de nanotubos de carbono que cubren un área de aproximadamente 56 centímetros cuadrados. Esta tecnología, en combinación con la impresión de inyección de tinta de los contactos de metal, debería proporcionarnos la tecnología de bajo coste necesaria para desarrollar dispositivos electrónicos flexibles en el futuro

No es el primer equipo de investigadores que trabaja en este sentido, de hecho, se estima que la demanda de dispositivos electrónicos plásticos sea algo con tendencia a aumentar con los años y en la que los nanotubos de carbono serán un componente fundamental gracias que presentan una alta movilidad para los electrones pero, por contra, presentan algunos problemas con los tiempos de activación/desactivación.

¿Y cómo han fabricado estos circuitos? Los investigadores utilizaron una solución de nanotubos de carbono enriquecida con tubos semiconductores, un sustrato delgado de poliamida (un polímero de alta resistencia y flexibilidad) sobre el que se realizaron agujeros en forma hexagonal. Sobre esta base, se depositaron sustratos de silicio, óxidos de aluminio y los nanotubos.

Con estos transistores construyeron la piel artificial que estaba formada por 96 sensores, a los que denominaron píxeles (formando una superficie de unos 24 centímetros cuadrados) donde cada píxel estaba formado por uno de estos transistores. Para demostrar que eran sensibles a la presión, depositaron un peso en forma de L para detectar las deformaciones provocadas en cada píxel, el estiramiento del sustrato y la activación de los transistores.

¿Y qué utilidad puede tener la electrónica flexible? En un futuro podrían propiciar la llegada de pantallas flexibles y plegables, la posibilidad de crear una nueva gama de sensores (muy baratos y fáciles de desplegar) o sistemas biocompatibles que permitan monitorizar el estado de pacientes crónicos, por ejemplo.

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Uno de los componentes que se ensamblan en muchos dispositivos y que, a pesar de su gran importancia, suelen dar algún que otro quebradero de cabeza a los diseñadores son las baterías. Un componente fundamental, sobre todo en esta época en la que impera la movilidad, que sin embargo también limita a los dispositivos tanto en autonomía como en tamaño. Poder cargar una batería en cualquier lugar y sin necesidad de contar con suministro eléctrico es un reto al que muchos equipos de desarrollo de productos se enfrentan y en el que Sony ha presentado un resultado bastante curioso: han desarrollado una batería que es capaz de funcionar usando papel.

¿Papel? La verdad es que me sorprendió mucho (y me recordó un poco a la secuencia del tren de los Hermanos Marx) pero Sony ha desarrollado una batería que se alimenta con papel y es capaz de generar electricidad transformando la celulosa del papel en glucosa que se usa como combustible; algo que llevado a un dispositivo comercial significaría que el usuario podría reciclar materiales (papel, cartón, etc) para poder alimentar dispositivos electrónicos.

Y aunque pueda parecer que roza la alquimia o el uso de materiales altamente tóxicos, los ingenieros de Sony han desarrollado esta batería sin utilizar elementos químicos tóxicos o con metales pesados, todo lo contrario, la batería es totalmente respetuosa con el medio ambiente. Esta batería está compuestas por un líquido que contiene agua y enzimas que, tras agitarla y propiciarse una reacción química, es capaz de generar energía como para hacer funcionar un circuito eléctrico. En esta reacción química, las enzimas se encargan de descomponer la celulosa en glucosa que al combinarse con oxígeno y otras enzimas que hacen que la glucosa se descomponga en iones de hidrógeno y electrones que son los que contribuyen a la circulación de corriente a través del circuito. Como resultado de la reacción, se obtienen materiales sobrantes como el agua y el ácido gluconolactona.

¿Y de dónde sacaron la idea? Los investigadores se fijaron en las hormigas blancas y las termitas que son capaces de comer madera, procesarla y convertirla en energía, de hecho, no es la primera vez que trabajan en esta senda porque este equipo de Sony ya hizo funcioncionar un Walkman con zumos de frutas.

Usando como combustible algo tan simple como las viejas felicitaciones navideñas de las que recibimos millones en cada Navidad, esta bio-batería podría ser capaz de alimentar un pequeño ventilador. Naturalmente, nos encontramos en una fase de desarrollo muy temprana pero imaginen las posibilidades que nos podría ofrecer esta tecnología; es algo emocionante

De todas formas, aún es muy pronto para poder ver este tipo de tecnologías desplegadas en dispositivos comerciales pero la idea es fantástica aunque Sony no es la primera compañía que está trabajando en esta senda, de hecho, la Universidad de Stanford llevan un par de años trabajando en una batería que también utilice papel impreso con una “tinta” de nanotubos de de carbono y nanohilos de plata.

 

Hermosa imagen la de arriba que me he encontrado en APOD. Seguramente muchos pensarán que es producto de algún tipo de error pero no, lo que se ve en la parte central de la estampa es un fenómeno bien conocido en astronomía de observación y tiene nombre y apellidos: anillo de Einstein.

Un anillo de Einstein es una clase de fenómeno de lente gravitacional fuerte, que tienen lugar cuando la luz procedente de algún cuerpo celeste distante y brillante se curva alrededor de otro objeto masivo situado entre el primer cuerpo y el observador por el efecto de la gravedad del segundo.

Normalmente esa deformación de la luz da lugar a dos imágenes diferentes del primer cuerpo, pero cuando la fuente, la lente y el observador se alinean, la imagen del cuerpo más lejano queda distorsionada en forma de anillo (cuanto más perfecto sea el alineamiento, más perfecto será el anillo).

En este caso la imagen muestra un anillo de Eistein azulado entorno a una galaxia luminosa roja consecuencia de la deformación gravitacional por su gravedad de la luz proveniente de una galaxia azul más distante. Fue tomada por la Wide Field Camera 3 del Telescopio Espacial Hubble y bautizada con el nombre de LRG 3-757.

El Dr. Chil-Yong Kang, virólogo de la University of Western Ontario en Canadá, lidera uno de los pocos equipos de investigación en el mundo que ha desarrollado una posible vacuna contra el VIH. Luego de 20 años de trabajo, 10 de ellos desarrollando una vacuna, la FDA (Food and Drug Administration) de los EE. UU. le autorizó comenzar a usar la vacuna en seres humanos.

Según los investigadores, antes de la aprobación, la vacuna llamada SAV001 resultó efectiva en pruebas toxicológicas, puede producirse en grandes cantidades y no mostró efectos negativos en animales. Su funcionamiento es similar a las vacunas contra el polio y la influenza pues se vale de un virus inocuo de VIH. Dice Kang via YouTube:

Infectamos células con un virus y esas células infectadas producirán montones de virus y queremos recolectarlos, purificarlos y entonces desactivarlos

Por cierto, merece la pena mencionar que la vacuna ha sido desarrollada en comunión con la empresa coreana de biotecnología Sumagen (y no, esto no es parte un guión de película hollywoodense).

¿Cuánto tiempo tardaría la vacuna en estar en el mercado? Por lo menos cinco años. Por ahora solo está en desarrollo en Canadá y será probada en varias fases.

  • Durante la primera fase 40 voluntarios ayudarán para saber si la vacuna es segura. Esto llevará un año.
  • Para la segunda fase 600 voluntarios de grupos de alto riesgo de adquirir el VIH ayudarán a medir cómo la vacuna altera la respuesta inmune de las personas.
  • Una tercera fase final involucrará 6.000 personas que ayudarán a medir la efectividad de la vacuna para prevenir la transmisión del virus.

Y será hasta esa última fase cuando los científicos podrán predecir definitivamente si la vacuna es efectiva contra el VIH.

Por supuesto, el éxito de la prueba tendrá consecuencias positivas en millones de personas. Recordemos que el virus ha matado cerca de 30 millones de personas en todo el mundo y actualmente unas 35 millones viven con el virus.